fbpx

De manera casi inevitable, a veces tenemos pequeños accidentes domésticos que pueden ser fácilmente evitables si disponemos de un pequeño botiquín que nos solucione o suavice el problema. Es por esto que hoy os queremos hablar de lo que debe contener un buen botiquín doméstico. 

 

Antes de empezar, es importante tener claro que el botiquín debe permanecer cerrado, en un lugar seco, fresco y lejos del alcance de los niños. De esta manera, nos aseguramos que todo esté ordenado y bien cuidado para su uso esporádico y urgente.

Dividiremos el botiquín en tres grupos: los materiales de cura, los medicamentos y los accesorios. 

  • Los indispensables: los materiales de cura
  • Alcohol etílico: para desinfectar la piel (sin heridas) o el material que debamos utilizar. 
  • Agua oxigenada: nos permite limpiar pequeñas heridas. 
  • Algodón hidrófilo (absorbente): servirá para aplicar el antiséptico, el alcohol o el agua oxigenada. 
  • Gasas estériles: al igual que el algodón, nos permite aplicar antiséptico, alcohol o agua oxigenada, además de ser muy útil para comprimir o cubrir la herida. 
  • Vendas: sujetan las gasas y cubren las heridas limpias. 
  • Esparadrapo: es recomendable que sea hipoalergénico. Nos ayudará a sujetar las vendas y las gasas.  
  • Tiritas: cubrirán las heridas leves y de poca profundidad. 

  • Los medicamentos del botiquín
  • Analgésicos, antiinflamatorios y antitérmicos: aunque debamos seguir las dosis recomendadas, estos medicamentos tratarán los dolores, las inflamaciones y disminuirán la fiebre. 
  • Cremas y/o pomadas para las quemadas: si tenemos una urgencia de este tipo, disponer de una buena crema que prevenga la infección y rebaje el dolor puede ser la clave.
  • Cremas para las picaduras: pueden rebajar el escozor. 
  • Antiséptico externo: prevendrá las infecciones de las heridas abiertas. 

  • Los accesorios
  • Tijeras de punta redonda: las usaremos para cortar las vendas o el esparadrapo. 
  • Pinzas: pueden ser muy útiles si debemos extraer partículas extrañas. 
  • Solución fisiológica: nos sirve para limpiar las zonas delicadas como ojos o nariz. 
  • Termómetro: es esencial para saber si tenemos fiebre o no. 

 

Para que el botiquín sea útil, es importante no utilizarlo como almacén de todos los medicamentos, manteniéndolo limpio y organizado. Es por eso que debemos renovar a menudo el material, revisar los medicamentos caducados o esos que ya no estén en su caja original. Asimismo, recomendamos tener un pequeño botiquín en el coche o llevarlo encima cuando nos vayamos de viaje, ya que en caso de pequeñas emergencias puede ser de gran utilidad.