El verano puede dejar huella en nuestro cabello. La exposición al sol, el agua del mar, el cloro de las piscinas, el calor y los lavados más frecuentes pueden hacer que lo notemos más seco, frágil, encrespado y con menos brillo.

Con la llegada de septiembre, es un buen momento para recuperar una rutina de cuidado capilar y devolverle al cabello un aspecto más saludable.

¿Por qué el verano afecta al cabello?

Durante los meses de verano, el cabello está expuesto a diferentes factores que pueden dañarlo.

El sol puede alterar la fibra capilar y favorecer la pérdida de hidratación, mientras que la sal del mar y el cloro pueden contribuir a resecarlo. Además, el uso frecuente de secadores, planchas o recogidos puede aumentar la fragilidad.

Los cabellos teñidos o sometidos a tratamientos químicos también pueden necesitar cuidados adicionales.

¿Cómo recuperar el cabello después del verano?

No necesitas una rutina complicada. Unos sencillos hábitos pueden ayudarte a mejorar su aspecto y a protegerlo.

1. Apuesta por la hidratación

Si después del verano notas el cabello seco o áspero, incorpora productos hidratantes a tu rutina.

Utiliza un champú adecuado a las necesidades de tu cuero cabelludo y complementa el lavado con acondicionador. Una mascarilla capilar una o dos veces por semana puede ser especialmente útil cuando el cabello está más seco o dañado.

2. Reduce el uso de herramientas de calor

El secador, las planchas y los rizadores pueden someter el cabello a temperaturas elevadas.

Siempre que sea posible, deja que el cabello se seque al aire y, cuando utilices herramientas de calor, evita temperaturas excesivamente altas. También puedes utilizar productos específicos con protección térmica.

3. Desenreda el cabello con cuidado

Después del verano, el cabello puede estar más frágil y romperse con mayor facilidad.

Desenrédalo suavemente, empezando por las puntas y avanzando poco a poco hacia la raíz. Evita tirones, especialmente cuando el cabello está mojado.

¿Qué hacemos con las puntas abiertas?

Las puntas suelen ser una de las zonas que más sufren durante el verano. Los productos capilares pueden mejorar su aspecto, pero una punta abierta no puede repararse de forma permanente.

Si están muy dañadas, cortar ligeramente las puntas puede ayudar a recuperar un aspecto más uniforme y saludable.

Cuida también el cuero cabelludo

No debemos centrarnos únicamente en la fibra capilar. El cuero cabelludo también necesita cuidados.

Utiliza productos adecuados y evita una higiene excesivamente agresiva. Si notas picor, descamación, irritación o cualquier alteración que persista, consulta con un profesional sanitario.

¿Y la caída del cabello después del verano?

En esta época muchas personas también observan una mayor cantidad de cabello en el cepillo o durante el lavado. Una cierta caída puede formar parte del ciclo natural del cabello, pero una caída abundante, repentina o persistente debe ser valorada por un profesional.

No es recomendable comenzar a tomar suplementos o tratamientos por cuenta propia sin conocer primero la causa.

Una rutina sencilla para empezar el otoño

Después de meses de sol, playa y piscina, septiembre es un buen momento para recuperar los cuidados habituales:

  • Utiliza productos adecuados para tu tipo de cabello.
  • Hidrata regularmente el cabello.
  • Reduce el uso de calor.
  • Desenreda con suavidad.
  • Recorta las puntas si están muy dañadas.
  • Mantén una alimentación variada y equilibrada.
  • Consulta si observas una caída excesiva o cambios importantes en el cuero cabelludo.

Dale a tu cabello un poco de tiempo

El cabello también necesita recuperarse después del verano. No es necesario utilizar muchos productos ni realizar cambios drásticos: una rutina constante y unos buenos hábitos pueden marcar la diferencia.

Aprovecha la vuelta a la rutina para cuidar tu cabello y empezar el otoño con una melena más hidratada, fuerte y saludable.