Durante los meses de invierno, muchas personas reducen de forma importante su exposición al sol. Los días son más cortos, pasamos más tiempo en espacios cerrados y utilizamos más ropa que cubre la piel. Como consecuencia, puede disminuir la síntesis natural de vitamina D, un nutriente esencial para la salud.

Desde la farmacia te explicamos cuándo puede ser recomendable suplementarla y qué debes tener en cuenta.

¿Por qué baja la vitamina D en invierno?

La principal fuente de vitamina D es la exposición solar, ya que la piel la produce cuando recibe radiación ultravioleta B (UVB). En invierno:

  • Hay menos horas de luz
  • La intensidad del sol es menor
  • Pasamos más tiempo en interiores
  • La ropa cubre gran parte del cuerpo

Todo ello puede reducir la producción natural de vitamina D.

¿Para qué sirve la vitamina D?

La vitamina D cumple funciones clave en el organismo:

  • Favorece la absorción del calcio y el fósforo
  • Contribuye al mantenimiento de huesos y dientes
  • Participa en la función muscular
  • Apoya el sistema inmunitario

Mantener niveles adecuados es importante en todas las edades.

¿Quién tiene más riesgo de déficit en invierno?

Algunas personas presentan mayor riesgo:

  • Personas mayores
  • Personas con poca exposición solar
  • Personas con piel oscura
  • Mujeres posmenopáusicas
  • Personas con osteoporosis
  • Pacientes con enfermedades crónicas
  • Personas con sobrepeso u obesidad

En estos casos puede ser conveniente valorar los niveles mediante una analítica.

¿Es recomendable tomar suplemento?

No todas las personas necesitan suplementación. La decisión debe basarse en:

  • Nivel de vitamina D en sangre
  • Edad
  • Factores de riesgo
  • Estado de salud general

En caso de déficit confirmado o riesgo elevado, el profesional sanitario puede recomendar un suplemento en la dosis adecuada.

Es importante no automedicarse, ya que el exceso también puede ser perjudicial.

Alimentación y vitamina D

Aunque la dieta aporta cantidades limitadas, puede ayudar a mantener niveles adecuados:

  • Pescado azul (salmón, sardina, caballa)
  • Yema de huevo
  • Lácteos enriquecidos
  • Hígado

Sin embargo, en invierno la alimentación suele ser insuficiente como única fuente.

El papel de la farmacia

En la farmacia podemos ayudarte a:

  • Valorar si podrías necesitar suplementación
  • Recomendar la dosis adecuada según tu situación
  • Explicarte cómo tomarla correctamente
  • Revisar posibles interacciones con otros tratamientos

Durante el invierno, la disminución de la exposición solar puede favorecer el déficit de vitamina D. En determinados casos, la suplementación puede ser una herramienta útil para mantener la salud ósea, muscular e inmunitaria.

Consulta en tu farmacia y te asesoraremos de forma personalizada para cuidar tus niveles de vitamina D con seguridad.